Historias 1996

La ciudad es construida por sus habitantes, para ellos mismos. Estos a su vez son marcados por la ciudad.
La vida en la ciudad gira alrededor de relaciones fundamentadas en la paradoja: en el provecho y el daño, en la necesidad y el desperdicio, en la vida y la muerte.
La destrucción en las ciudades es la consecuencia del progreso, de un progreso mal entendido, de un progreso para el futuro, tratando de olvidar el pasado, y nunca ubicado en el presente.
Hablar de la ciudad actualmente es hablar del automovil como pieza clave de la vida en ella y de ese progreso mal entendido. Incluso se llega al extremo de tomar al automovil como el habitante principal de la ciudad.

A veces un coche que ha tenido suficiente acción, yace abandonado por varios meses, en extraña apariencia de arrepentimiento, su cuerpo metalico retorcido y deforme.

Mi obra es el registro de historias y evidencias, trabajo ubicado en el presente, en la paradojica vida de la ciudad; que trata de ser una aportación al desciframiento y comprensión de la ciudad y la vida en ella.

Utilizando las llantas no como desperdicio, sino como símbolos depositarios de la historia y las fotografías como documento, evidencias de historias de vida en las ciudades.