No es sueño la vida 2000

Vivir en la ciudad de Nueva York ha sido una experiencia intensa. Puedo decir que he vivido y que tambien he muerto. Vivir y morir constantemente. Muerte blanca y muerte negra. Morir de angustia, de ansiedad, de tedio, de cansancio, de excesos. Y vivir, revivir a cada muerte. Me doy cuenta de la muerte en los momentos en que recuerdo que estoy aqui, ahora. Es el recordatorio de que mi presente es lo que hago y lo que soy hoy, y en ese momento ya es pasado. Y la vida es este mismo aqui, ahora, que recorro en el tiempo y el espacio, los minutos y las horas, los pasos que doy, mis pies en la calle, en movimiento.