Diego Medina hace un “recuento” en la UDLA

Sólo he sido migrante por seis meses en España, lo cual no me convierte en una persona que haya vivido como un verdadero migrante, sin embargo bastan seis meses como “supuesto migrante” para entender que en la raíz de la experiencia de la migración subyace una reflexión cotidiana sobre la identidad y la ideosincracia personal como el mecanismo más importante de adaptación al nuevo contexto socialespacialcultural al cual migramos.
Entre el ser igual o diferente del “otro” se debate el problema de identidad; entre el hacer lo mismo o lo que nos diferencía como grupo de “los otros” se posiciona la ideosincracia; y entre el adaptarse o transformar el ámbito espacial del “otro” se desarrolla nuestra capacidad de construir un lugar, entendido como un espacio identificable como propio.